España a la cola del ADSL europeo
En una entrevista realizada a Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas y miembro permanente del Consejo Asesor de Telecomunicaciones para la Sociedad de la Información, dejó claro que el ADSL en España es demasiado caro y las conexiones son mucho más lentas que en el resto de Europa.
En la entrevista Víctor Domingo estima que el precio del ADSL en España debería rondar los 10 euros al mes. Además a esto le añade que siguen sin estar cubiertas muchas zonas geográficas de España, dejando a un total de “4.000.000 de ciudadanos” sin conexión.
De estas declaraciones podemos extraer que en cuanto a la tecnología ADSL estamos a la cola en Europa o muy cercanos a ella. Desde hace tiempo que las velocidades de conexión superan con creces las velocidades ofertadas en España. En Reino Unido se ofertan 8 megas por menos de 8 euros al mes, mientras que en nuestro país no hay ninguna oferta parecida. Todo ello se puede deber a la gran hegemonía de Telefónica en el mercado y a la falta real de competencia.
Para que los servicios de ADSL en España llegaran a ser similares a los de nuestros vecinos europeros, haría falta en primer lugar que se produjera una liberalización de los precios, según Domingo. Esta liberalización acabaría con el monopolio sobre las redes que en estos momentos tiene Telefónica y permitiría que los precios de las conexiones fueran mucho más asequibles, sobre todo en momentos de crisis.
Una liberalización daría paso a una reducción de la tarifa plana, y favorecería la creaicón de fórmulas tarifarias u ofertas para todas aquellas personas que no pueden permitirse costearse una conexión ADSL. Para ello, Victor apuesta por “aplicar un precio máximo de referencia” para igualar tarifas entre las empresas pequeñas y Telefónica, así como exigir a las empresas el respeto al régimen tarifario o la tarificación común, al que añade Domingo “incluida una equiparación geográfica“.
Sin embargo, según varias encuestas de ADSLzone.net, los usuarios españoles, prefieren una baja de precios de las conexiones, antes que un aumento de la velocidad. Aunque a mi parecer no hay que limitarse a pedir una bajada de precios, si es posible un aumento de la velocidad de conexión no debemos quedarnos a medias ni contentarnos con rebajas, ya que la tecnología está ahí y hay que aprovecharla, y no podemos estar dando la espalda a lo que ocurre en Europa e ir siempre a la cola de la innnovación tecnológica.

