Todo sobre el incremento del IVA

La temida crisis económica ha hecho estragos en buena parte de la sociedad, pero las malas noticias no terminan ahí para el consumidor de a pie. A partir del próximo 1 de julio, el Impuesto sobre el Valor Añadido ( IVA), impuesto indirecto que grava los productos de consumo, se incrementará, pasando del 16 por ciento al 18 por ciento en los artículos de régimen general, como CD, coches o electrodomésticos, y del 7 por ciento al 8 por ciento, en los productos con tipo reducido, como bebidas refrescantes, gafas o viviendas.
Se salvan los productos de primera necesidad, como el pan, la leche, el queso, los huevos, las frutas, las verduras, las legumbres y alguno más, que están sujetos a un tipo superreducido y, por ello, no varía la tasa que los grava, que es del 4 por ciento.
Este cambio implica, llanamente, que los productos incrementen su precio y las familias pierdan, en consecuencia, poder adquisitivo. En nuestro sistema tributario, empresas, empresarios y autónomos actúan como recaudadores de este impuesto, haciéndose con el IVA de los clientes y trasladándolo al Estado, a través de la deducción de Hacienda de esta cantidad.

