En tiempos difíciles siempre existen opciones para evitar los embargos, entre ellas está declararse insolvente. Con la situación actual en la que finalmente ha estallado la burbuja inmobiliaria, que por otro lado era totalmente predecible, y la subida del euribor hasta el mes de diciembre, aunque ahora esté sufriendo el mayor descenso de la historia, muchas familias no pueden llegar a fin de mes, y menos aún afrontar todos los pagos. Además a esta situación se añade la situación laboral y de desempleo que se está viviendo, y que sume cada vez más a muchas familias en más y más gastos. Como resultado: el endeudamiento general de la población, que cada vez vé como “les llega el agua al cuello“.
Muchas familias optan por seguir endeudándose, con un crédito que sirve para pagar otro, o buscan refinanciaciones de hipotecas, también se puede optar por negociar con nuestro banco o caja para modificar o aplazar los pagos de nuestros créditos, aunque no siempre da frutos ésta es la mejor opción, pero las dedudas siguen estando ahí, y tarde o tenmprano deberemos afrontarlas.
Pero para evitar lo que todos tememos, el embargo, hay soluciones. Lo que se puede hacer es acogerse al concurso de acreedores, sustituyendo la suspensión de pagos, con lo que se congela la posibilidad de embargo.
Sin embargo, es muy difícil lograrlo. Para empezar esta medida está pensada únicamente para empresas, ya que es un proceso muy largo, y los costes del mismo son muy altos, siendo muy complicado llevarla a cabo los particulares. A pesar de todo, en los últimos meses este procedimento está en alza, tanto empresas como en particulares, debido a la situación económica que atravesamos. De todas formas, esta opción es muy recomendalbe en caso de tener un patrimonio muy grande, que supere con creces el valor de la deuda.
Para evitar aparecer en las listas de ASNEF, RAI o Experian, todas ellas listas de morosos, varias familias se han visto obligadas a acogerse durante el 2008 a esta cláusula, una opción que hace un año era impensable, pero que debido al aumento del endeudamiento de los particulares posblemente se vea aumentada durante el 2009.
Si la situación a la que nos enfrentamos es similar, y somos un particular, seguramente sea muy complicado declararse insolvente, y tendremos que recurrir a otros medios para tratar de saldar nuestras deudas, aunque el paronama que se presenta a esta alternativa es seguir endeudándose, es decir, seguir pidiendo dinero a los bancos, entidades o capital privado para tratar de solucionar los problemas financieros del día a día.
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