Cómo evitar las comisiones bancarias
Como en un cuento de hadas, las entidades financieras publicitan sus productos, haciendo hincapié en todas sus ventajas y beneficios. Pero la realidad es otra: tanto los bancos y cajas, como los clientes, quieren alcanzar sus objetivos y, al final, los artículos suelen tener truco.
La trampa puede estar en las comisiones, un problema al que se enfrentan los consumidores, sin saber muchas veces a qué atenerse. El tipo de comisión aparejada varía en función del artículo; véanse, por ejemplo, las comisiones de estudio, apertura, cancelación total o subrogación, en caso de los créditos hipotecarios; o las comisiones por administración y mantenimiento en las cuentas bancarias.
Para darnos cuenta del alcance que puede llegar a tener la comisión bancaria, debemos calcular el porcentaje que aplica sobre nuestro producto en caso de producirse la actuación que penaliza o la gestión que cobra. En los créditos hipotecarios, como hemos visto se penaliza a quien amortiza antes del plazo establecido su capital u otras contingencias como cambio de hipoteca o pérdida de interés. Pero también están las comisiones de gestión, como en las cuentas.
Por ejemplo, la comisión por subrogación se establece habitualmente en el 0.50%; en caso de que un cliente realice un cambio de crédito hipotecario, cuando le restan todavía 80.000 euros por pagar, deberá hacer frente a 4.000 euros, por la subrogación.
Después de comparar y descubrir si nos compensa o no tener aparejada la comisión al producto financiero –dado que hay otros que no las llevan-, podemos probar a negociar con nuestro banco para que la quite. En caso de determinadas comisiones bancarias -sobre todo en los créditos hipotecarios- pocas veces nos podremos librar de ellas. Al menos, conoceremos su existencia y el alcance de su gasto.
Las entidades financieras son tan conscientes como los clientes del coste de las comisiones que imponen, por lo que hay bancos que han hecho de la ausencia de éstas su bandera. ING es el máximo exponente de esta corriente, hecho que vemos reflejado en los reclamos de sus campañas: “Entra en ING Direct y dile adiós a las comisiones”.
En el momento actual, se agradece mucho que los bancos y cajas no apliquen ninguna comisión sobre sus productos, y existen artículos así. Citemos unos cuantos.
Sin comisiones
- Hipoteca Naranja de ING. TAE: Euribor 1 año + 0,79 %. Sin comisiones, pero con seguro de hogar, de vida, domiciliación de nómina y tarjetas de crédito y débito.
- Cuenta Corriente Operativa de Openbank. TAE: 0,10% del Euribor medio mensual. Sin comisiones por administración ni mantenimiento y con tarjeta de crédito gratuita.
- Cuenta Nómina de Banesto. TAE: 0,00%. Sin comisiones por administración ni mantenimiento, además de tarjeta de débito gratuita los 6 primeros meses y tarjeta de crédito gratuita durante el primer año.
- Cuenta Naranja de ING. TAE: 3,00%. Ningún servicio que se da cuesta, ni las operaciones que se realicen, ni por mantenimiento de cuenta, ni por realizar transferencias, ni por ingresar cheques.
- Hipoteca Azul de Banesto. TAE: Euribor 1 año + 0,74 %. No cobran comisiones de apertura, ni estudio, ni desistimiento parcial o total. Exige domiciliación de nómina y de recibos.
Como hemos visto, muchos productos que no se sujetan a comisión llevan aparejados otros problemas, como pueden ser productos asociados o bajadas de rentabilidad.
Además, en el caso de los créditos hipotecarios, las comisiones son muchas y algunas, incluso son poco conocidas y sin límite. Por ello, debe conocerse qué son todas las condiciones a la hora de firmar, tanto de una hipoteca, como una cuenta, depósito… Una vez que sepamos su significado: cuantas menos y más baratas mejor. Esto debemos saberlo para elegir y decidir.


El 0.5% de 80.000 euros son 400 euros….. y no 4000 euros.
Saludos
Hola,
calculadora en mano, el 0.05% de 80.000 son 4.000 euros. En el momento de escribir el post, ya tuve cuidado con ello.
Un saludo.
El Equipo de Captalis