Ahorro sin gastos y de disposición inmediata
Casi la mitad de los españoles que ahorran, he de reconocer que soy un poco derrochador a veces y por eso no me incluyo, guardan su dinero en cuentas que no ofrecen remuneración, las llamadas comunmente cuentas corrientes o a la vista, en lugar de hacerlo en depósitos que nos garanticen unos intereses más altos a costa de que ese dinero no vaya a ser usado durante el periodo de vigencia. En concreto la cifra alcanza a un 41,6% de las familias españolas, lo cual no es de extrañar dado los tiempos de inestabilidad económica que estamos viviendo en la actualidad.
La noticia la he conocido a través del diario económico CincoDías, en el que destacaban que la cantidad correspondiente al 51 % de las familias era de 286.658 millones de euros, una suma considerable. Estas cuentas, que no reportan ningún tipo de interés ni beneficios, son las más idóneas para todas aquellas familias que lo único que quieren es mantener sus ahorros, sin pensar en aumentos o comisiones. Siempre es mejor eso que guardarlo debajo del colchón ¿no?
Los grandes afectados por esta tendencia son los depósitos, que han visto como las cuentas han aumentado sus ingresos en 9.600 millones, y éstos han dejado de ingresar alrededor de 4.000 millones. La cuestión es muy sencilla, con el dinero en una cuenta, el capital es más accesible, aunque los depósitos ofrezcan mayor remuneración que las cuentas.
Es por eso que a la hora de guardar nuestros ahorros tenemos que preguntarnos, cuál es el uso que les vamos a dar, qué es lo que queremos. Si queremos disponer de ellos cuando queramos, lo que más nos conviene es abrirnos una cuenta en la que ir ingresando ese dinero. En caso de querer ahorrar, sin la posibilidad de sacar el dinero, poniendo las vistas a un futuro lejano, lo mejor es un depósito claro está, como el Depósito IN de La Caixa. Además existe una tercera posibilidad, las cuentas ahorro, como la Cuenta Naranja de ING, que ofrecen un mayor interés, pero que para ello sacrifican servicios, eso sí, con total disponibilidad de nuestro dinero.

