Lo necesario para ahorrar con las tarjetas de crédito
En la sociedad actual en la que vivimos hay muchas veces que nos dejamos llevar y comenzamos a consumir de forma inconsciente. Lo mismo nos ocurre a la hora de contratar tarjetas de crédito, con la amplia oferta de tarjetas que existe, tanto de crédito como de débito, muchas veces no sabemos cuál elegir y acabamos con tal cantidad de tarjetas que en muchos casos ni usamos y que no sabemos ni para qué sirven. Pero esto no es lo malo, muchas veces no hacemos caso a las comisiones, y claro, luego vienen las sorpresas.
Prestar atención a todo esto es imprescindible a la hora de elegir una buena tarjeta de crédito. Me ha sorprendido comprobar que España es el segundo país con mayor número de tarjetas de crédito en Europa, eso sí, seguramente no se usen ni la mitad. ¿Cuántas personas habrá que tienen varias tarjetas simplemente por tenerlas?
Personalmente tenía antes unas cuantas tarjetas, recuerdo una que me envió mi caja que era en colaboración con la cadena MTV y que facilitaba el acceso a conciertos y productos de la cadena, una tarjeta que ya solo por mantenerla me cobraban una cuota mensual, y que no utilizaba para nada, vamos un gasto innecesario. Pues bien, esto es sólo un ejemplo de lo que le puede pasar a muchas personas, que no son conscientes de lo que supone tener una tarjeta.
Sin embargo, y a pesar de lo que se pueda pensar, tampoco es recomendable deshacernos de las tarjetas que tenemos, y menos aún usar una tarjeta para pagar y la otra para cuando el crédito de la que solamos usar quede restringido. De esta forma incurriremos en más y más gastos y comisiones.
Es por eso que si tenemos tarjetas de crédito, lo más recomendable es usarlas cuando hagamos compras que no admitan pago en efectivo, como la compra de un billete a través de la red o la reserva de un hotel. Además, como ya os hemos recordado muchas veces, no es nada recomendable usarlas para compras pequeñas, porque las comisiones que nos pueden cobrar por su uso aumentan de forma paulatina conforme las vamos usando.
En el caso de las tarjetas de débito, ocurre justamente lo contrario. Son la mejor opción para pagar en cualquier ocasión, sobre todo si en ese momento no disponemos de efectivo, ya que el uso del dinero que hacemos es nuestro, no es un préstamo que le pedimos al banco, con lo que no entraremos en comisiones de ningún tipo. Pero claro, mantener estar tarjetas cuesta dinero, tener dos tarjetas de crédito y dos de débito puede llegar a costarnos 100 euros al año en comisiones de mantenimiento. Aunque he visto por la red que hay algunos expertos que aconsejan tener un gran abanico de tarjetas, personalmente creo que es una equivocación, y como ya os hemos dicho muchas veces, lo mejor para controlar el gasto es tener las menores tarjetas posibles y usar el dinero en efectivo siempre que se pueda.
En resumen, si optamos por tener una tarjeta de crédito como la habitual y otra para emergencias o para pagar ciertos gastos como la gasolina, la rentabilidad de nuestras compras será mucho mayor que si disponemos de un gran abanico de tarjetas que muchas veces ni siquiera usamos. Es por eso que para elegir la tarjeta que mejor se adapta cada uno existen herramientas como la calculadora de tarjetas, que desde Captalis ponemos a vuestra disposición para que veáis cuáles son las mejores condiciones. Además, poner a vuestra disposición una amplia comparativa en la que os destacamos las mejores tarjetas del mercado, con las mejores condiciones y de una manera rápida y sencilla.


Muy interesantes y con diseño parecidas a las de http://www.tarjetascolor.com