Lo que hay que saber a la hora de elegir una tarjeta de crédito
A lo largo de todos estos años me he dado cuenta de una cosa, la vida es una sucesión de elecciones constantes. Aunque esto suene a película, es muy fiel a la realidad, y a la hora de elegir nuestros productos del día a día hay que saber muy bien cómo elegirlos. En el caso de las tarjetas de crédito, podemos estar ante el mismo problema. Muchas personas creen que la mejor tarjeta es la que más dinero da, o la que menos comisiones tiene, esto es una equivocación absoluta, la mejor tarjeta es la que mejor se adapta a tus necesidades.
Si en estos momentos te encuentras en la tesitura de elegir una tarjeta, lo primero que tenemos que hacer es pensar, para qué la queremos. Las utilidades que le podemos dar a nuestra tarjeta son las que determinarán el tipo de tarjeta que necesitamos, y no otra, olvidémonos de maravillosas tarjetas oro o platino, que en realidad no necesitamos y que algunos tienen sólo por aparentar. Eso sí, a la hora de elegir el producto que más nos convenga deberemos tener en cuenta una serie de características que siempre llevan implícitas las tarjetas, como el TAE, las tasas de intereses y las ofertas de cada una de las tarjetas.
Entre las principales preguntas que nos tendríamos que responder nos deberíamos plantear en primer lugar si la tarjeta la vamos a usar sólo para comprar cosas y al final de cada mes pagar el saldo completo o no. En caso afirmativo, el TAE no supondrá un problema, ya que no nos acarreará una deuda excesiva por el interés, porque pagaremos al finalizar cada mes. Para ello habrá que tener en cuenta las cuotas anuales de la tarjeta. Pero si lo que vamos a hacer es pagar una parte de la factura cada mes, el TAE es importantísimo, porque cuanto más alto, más pagaremos.
Otro de los aspectos que deberíamos tener en cuenta es si vamos a usar la tarjeta para obtener adelantos en efectivo, en tal caso deberíamos tener presentes las tasas de interés para este tipo de adelantos y las tarifas, y esta tasa suele ser más alta para los adelantas en efectivo que para las compras. En caso de estar interesado en este tipo de acciones, lo recomendable es no tener una tarjeta de crédito, saldrá ganando sin duda.
Si lo que nos interesa verdaderamente al adquirir una nueva tarjeta es reducir los pagos de interés de la tarjeta que ya tenemos, la mejor opción sin duda es la de transferir el saldo de nuestra tarjeta a una nueva optando por una que tenga una tasa de interés más bajo para las transferencias de saldos.
Por último, otra de las consideraciones que podríamos tener a la hora de elegir una nueva tarjeta sería la de pensar si será una tarjeta destinada para realizar comprar cuando estemos de vacaciones o viajes de negocios, en caso de ser personas que viajen mucho a otros países, aunque con la implantación de la moneda única en Europa esta premisa digamos que queda reducida aun ciertas personas que desarrollan sus viajes hacia otros lugares del mundo. En este caso lo que debemos elegir es una tarjeta con una tasa de interés baja, pero además que ofrezca tarifas asequibles a la hora de realizar compras en el extranjero. En este caso, también nos podemos favorecer de los seguros de viajes que ofrecen algunas de ellas o de las bonificaciones por usarlas a la hora de comprar los viajes, como los programas de puntos.
Estas y otras consideraciones son buenas a la hora de elegir el mejor producto para nosotros, por eso a la hora de hacerlo lo mejor es hacerlo con calma, sin precipitarse y sin dejarse llevar por publicidades muy atrayentes. Si a la hora de comparar las tarjetas le resulta complicado hacerlo, para ello existen herramientas que facilitan estas comparaciones, como la calculadora de tarjetas que desde Captalis ponemos a disposición de todos nuestros usuarios.
Y tú, ¿cuál crees que es la tarjeta que mejor se adapta a ti?


El uso de las tarjetas de crédito se ha hecho muy popular en todo el mundo, y si son bien empleadas y pagadas responsablemente, podría convertirse incluso en su tarjeta de presentación cuando usted realice algún préstamo de dinero que le permita desarrollar sus proyectos de vida.
La decisión de cancelar una tarjeta de crédito puede tener como fundamento el deseo de evitar gastar dinero de forma indiscriminada, tan solo por poseer demasiadas tarjetas, otra razón fundamental es protegerse a sí mismo. En resumen, el cierre de una cuenta obedece a una cuestión de prevención en el gasto y de la manipulación no autorizada de terceros.