ADSL versus fibra óptica
El ADSL ha llegado al final de su etapa de gloria y parece que deja paso al cable de fibra óptica. Las principales razones que elevan la fibra a un lugar preferente en el mercado de las telecomunicaciones son los siguientes:
- Más velocidad: el ADSL puede ofrece una velocidad máxima de hasta 24 Mbps en condiciones óptimas. No obstante, la velocidad publicitada no suele corresponderse con la real. Es el caso de los famosos 20 megas.
- Velocidad simétrica: la fibra promete la misma velocidad de subida que de bajada, aunque de momento no se va a poder disfrutar de este servicio en España.
- Misma velocidad independientemente de la ubicación: la velocidad del ADSL descendía a medida que aumentaba la distancia del domicilio a la centralita. La fibra no sufre esta limitación, al llegar el cable hasta el domicilio del abonado.
- Mejor oferta de servicios conjuntos: en los paquetes que incluyen teléfono, ADSL y televisión, éste último servicio se lleva una parte del ancho de banda, normalmente unos 3 Mbps, lo que repercute en la calidad final que llega al consumidor. Con la fibra llegaría finalmente la televisión en alta definición sin interferencias en el ancho de banda y, por tanto, en la velocidad de navegación.
Telefónica pretende que sus clientes de ADSL se pasen a fibra pero, aunque las ventajas son evidentes, los precios que pretende cobrar Telefónica son prohibitivos. El Trío Futura 30 Megas Familiar + DVR costaría 84.90 euros, y el Dúo 54.90. En ambos casos habría que sumar 16.20 euros de cuota de línea, lo que hace un total importante como gasto fijo mensual. Cierto que Telefónica ha lanzado una campaña que ofrece importantes descuentos los tres primeros meses, pero en la misma ventaja está la trampa: los tres primeros meses.
En cualquier caso, Telefónica ha hecho pública su intención de desplegar cuando antes su red de fibra óptica para ofrecer un servicio eficaz en todo el territorio nacional. Ono, que fue la primera compañía que apostó por la fibra, opina que ha tardado 10 años en llegar al 60% de los hogares, con lo que pone de manifiesto de forma sutil la prepotencia de Telefónica. Aunque claro, estamos hablando de la primera operadora de España, que es la que cuenta con más clientes a pesar de ser la más cara con diferencia. Así que nada es imposible.

