¡Apaguen la televisión!
Más de un teórico ha vaticinado como la sociedad occidental se está embruteciendo como consecuencia de los efectos nocivos de la televisión en la vida pública. Por ejemplo, McLuhan consideraba que su contenido visual, emocional y totalmente basado en las imágenes había desplazado los valores lingüísticos de la sociedad (y con ello el discurso ideológico), convirtiendo la diversión y el entretenimiento en toda una supra-ideología. En consecuencia, todo esto llevaría a la sociedad hacia el aturdimiento y hacia la destrucción de sus patrones culturales.
¿Se equivocan estos teóricos o simplemente son demasiado agoreros? Es complicado saberlo aún, pues todo cambio conlleva un tiempo, pero sí podemos intuir que algo está cambiando en la sociedad. El medio es la metáfora, y ya que el mundo de la imagen domina nuestro entorno, solo debemos fijarnos en el cine, espejo retrovisor de la actual sociedad, modelo y patrón de las tendencias, para comprender que algo no va bien.
Actualmente los dos principios generales que gobernaban la composición del argumento, basados en el retraso y la redundancia, han quedado totalmente obsoletos. El director ya no piensa en un público inteligente, sino en un espectador limitado al que debe dársele todo claramente masticado. Esto lleva a que la media de duración del cine actual oscile entre las dos y tres horas y que las elipsis hayan comenzado a desaparecer. Se parte de la conclusión de que si se no dan todos los aspectos fílmicos, tanto temporales como espaciales, el espectador se perderá al no ser capaz de crear sus propias hipótesis, o de dar una unidad temporal a lo planteado.
A continuación os dejo un fragmento de “Network, un mundo implacable” de Sidney Lumet. Se trata de una ácida película en la que se reflexiona sobre el poder de la televisión y cómo esta puede manipular y controlar a las personas. Además, y esto resulta especialmente interesante, las grandes cadenas americanas, también conocidas como networks, tienen la capacidad controlar el devenir de la economía y de las bolsas. ¿Qué os parece?


Es cierto que la televisión tiene un gran poder de manipulación y convocatoria. Se me ocurre, por ejemplo, lo que está pasando ahora en Grecia. Se emite por la tele y al día siguiente se reproducen incidentes similares en distintas partes del mundo, en este caso Madrid. Además, una mala noticia puede repercutir en la bolsa. El ejemplo más claro lo tenemos con Repsol y sus posibles compradores.
es bastante exagerado
Yo me baje la pelicula es buenisima, tengo los 3 cortes en mi blog.
Afortunadamente internet gana terreno, en un articulo de la prensa indica que internet se ve mas que la tv(falsimedia)
Creo que la gente tiene que informarse y concienciarse, pq la informacion es PODER.
Interesante. Aunque también hay quienes abogan exactamtne lo contrario: Que la TV nos hace de hecho más inteligentes. Aquí el link a la nota donde se discute el tema:
http://www.lostubos.com/verNoticia.php?Cve_Noti=8760
Saludos.