Cómo evitar el SPAM telefónico
Cuando hablamos de SPAM normalmente nos viene a la cabeza toda esa publicidad engañosa y fraudulenta que diariamente intenta saturarnos nuestro correo electrónico. Por suerte existen numerosas herramientas informáticas que evitan que recibamos este tipo de correo, transformando nuestro ordenador en todo un fortín.
El problema es que cuando hablamos de spam no sólo nos referimos al informático, sino también al telefónico, y en este sentido estamos muchos más indefensos. No recibir llamadas publicitarias en el teléfono fijo o móvil puede convertirse en un auténtico problema.
La Agencia Española de Protección de Datos ha manifestado recientemente que existen importantes deficiencias en los sistemas de garantía de los ciudadanos para evitar publicidad telefónica (tanto telefónica, como por mensajes cortos a móviles). Es importante saber que todo usuario de telefonía tiene derecho a privacidad y, que por tanto, puede tomar medidas y denunciar a aquellas empresas que usen su número de teléfono con fines comerciales. La Agencia de Protección de Datos afirma que sólo el 1% de los españoles ejercen sus derechos a la hora de proteger sus datos personales.
El proceso para proteger nuestros datos no es sencillo, ya que una de las primeras medidas para evitar recibir spam telefónico consiste en solicitar nuestra exclusión de la guía de teléfonos. Esto se debe a que la mayoría de las empresas dedicadas al spam comercial buscan nuestros datos telefónicos en las guías. De modo que no están cometiendo ningún delito, y si les exigimos saber de dónde han sacado nuestro número, simplemente dirán que es un dato público.
Para ejercer el derecho de exclusión de las guías telefónicas, deberemos enviar este formulario al domicilio social de Telefonica, S.A, por correo certificado. En un plazo de 10 días hábiles desde el envío, nuestro nombre y apellidos, dirección y número de teléfono, debe desaparecer de la guía telefónica (tanto en formato papel como en digital). Lógicamente esto tiene sus inconvenientes, ya que las empresas dedicadas al spam telefónico no encontrarán nuestro número, pero tampoco nadie que desee contactar con nosotros, ya sea familiar o desconocido.
No obstante aunque no figuremos en ninguna guía telefónica, ya sea blanca o amarilla, no garantiza que no sigamos recibiendo spam telefónico, ya que las empresas que nos molestaban siguen teniendo nuestro número. Puede darse incluso el caso de que nuestro número se venda o ceda a otras empresas sin nuestro consentimiento. En estos casos deberemos anotar qué empresas son las que nos llaman y enviarles por correo certificado esta carta-formulario solicitando nuestro Derechos de Cancelación. En un plazo de diez días la empresa deberá borrarnos de su base de datos. Si pasado este tiempo seguimos recibiendo llamadas, podremos denunciarlos a la Agencia Española de Protección de Datos.
Como vemos, el proceso para proteger nuestros datos telefónicos es largo y costoso, pero forma parte de nuestros derechos, y por tanto debemos conocerlo. Ante todo no debemos olvidar que los operadores están obligados a informarnos de la procedencia de nuestros datos personales.
Por lo que veo proteger nuestros datos es un auténtico lio y exige mucho tiempo libre. El gobierno debería elaborar una ley firme al respecto.
Lo más molesto es cuando te llaman a la hora de la comida, y les dices que no, y te siguen insistiendo e insistendo…
Es una vergüenza que el gobierno no tome medidas drásticas en este tema. Yo les digo: un momento porfavor…y luego dejo el teléfono descolgado…hasta que cuelgan. Si todos hicieramos lo mismo ya no llamarían.
Pues como no me hacen caso ni por telefono ni por escrito, he decidido que yo les voy a enviar un mail de reclamacion, cada vez que me llamen, para que asi se harten ellos tambien de mis mails.