Las pólizas de crédito son una de las mejores opciones para tiempos de crisis financiera. Se trata de una cuenta corriente que nos permite disponer de una cantidad extra de dinero, pudiendo utilizar ese dinero de una forma similar a una cuenta corriente (tarjetas, domiciliaciones, cheques…).
Esta póliza es muy utilizada en empresas en la que los ingresos y los pagos no se producen de forma simultánea. Algo muy frecuente en tiempos de inestabilidad financiera en la que los recibos pueden llegar antes al banco que los ingresos. Gracias a esta póliza evitamos la devolución de recibos o las situaciones de descubierto en cuenta.
Las empresas que deseen contratar este servicio deben abrir una póliza de crédito por una cantidad determinada y con una vigencia determinada (contrato firmado ante un corredor de comercio). Por lo general debe pagarse durante un mÃnimo de 1 o 2 años. Existen muchas modalidades, pero por ejemplo, si una empresa contrata una póliza de 20.000 euros a un año, podrá exceder su saldo hasta esos 20.000 euros como máximo, sin que aparezca un descubierto en la cuenta. Periódicamente iremos abonando los intereses por el capital que hayamos utilizado, hasta el lÃmite máximo contratado. Por contra, el banco irá cargando estos extras, más los intereses relacionados con el gasto de ese dinero.
La ventaja de esta póliza es, que al contrario de un crédito personal en el que se nos da todo el dinero de golpe y posteriormente se nos cobra los intereses, con la póliza de crédito sólo se nos cobra los intereses de capital que hayamos dispuesto y sólo durante los dÃas que hagamos uso de esa posibilidad. De modo que si sólo utilizamos 1000 o 2000 euros, la cantidad de intereses será proporcional a eso. El problema de este tipo de seguros es que el banco suele cobrar comisiones superiores a las de un crédito personal.
Gracias a una póliza de crédito nos aseguramos de que siempre vamos a poder hacer frente a los pagos, y de que nuestra cuenta no quedará al descubierto. No obstante hay que tener claro que este tipo de seguro no debe ser utilizado como un crédito o tarjeta de crédito, ya que las comisiones son superiores (más de dos puntos). Además, la póliza tiene un perÃodo de vigencia aproximado de un año, y pasado este tiempo tendremos que reintegrar todo el dinero del que hayamos dispuesto. Si hemos gastado más de lo debido, los intereses serán enormes, y en el caso de que no podamos hacerlo frente, tendremos una enorme deuda a pagar.












