Los pagos atrasados con las tarjetas de crédito
Las tarjetas de crédito se han convertido en uno de los instrumentos más demandados de los últimos tiempos. Según los últimos datos del Banco de España, hay en circulación algo más de 43,87 millones de unidades, casi el triple que 2000, y un 11% más que a principios de año.
En este contexto es normal que los bancos y entidades financieras ofrezcan con insistencia todo tipo de tarjetas de crédito, en las que además se incluyen sustanciosos regalos. El negocio es redondo, ya que no sólo cobran al usuario por la posesión de la tarjeta, sino que además le cobran importantes tasas en el caso de que se retrase en los pagos. Hay que ser muy precavido con la contratación y uso de las tarjetas de crédito, ya que una mala elección puede suponernos muchos gatos.
Es importante saber que las tarjetas de crédito permiten distintas modalidades de pago atrasado. Los dos modelos más habituales son:
- Pasar todos los cargos a los primeros días del mes siguiente al que se han realizado los pagos. De esta forma sólo se abona lo que se ha gastado, sin cargos ni intereses adicionales. La entidad financiera nos penalizará con tasas sólo si no podemos pagar la cantidad adeudada en el plazo que corresponde. En este caso, el banco bloqueará la tarjeta para que su titular no pueda gastar más, y empezará a cobrar intereses hasta que haya de nuevo dinero suficiente en la cuenta corriente para abonar la deuda.
- Las tarjetas de crédito “revolving” permiten ir pagando cada mes una cantidad de lo que se debe, que puede ser una cuota fija o un porcentaje sobre la deuda. Este modelo de pago presenta unos intereses muy superiores a los de un préstamo personal, ya que oscilan entre un 11% y un 25%. La cantidad máxima de dinero que podemos sacar por adelantado oscila entre los 600 y los 6.000 euros. Este dinero deberemos ir abonándolo con sus cuotas correspondientes al banco, sin perder de vista que la cantidad irá aumentado a medida que pasen los meses, por lo que es posible encontrarse con que un año después se debe un 15%, un 20% e incluso un 25% más.

