Aisss, ¡Quien fuera famoso! Son guapos, ricos, conocidos, y una sola parte de su cuerpo puede valer más que todas nuestras propiedades y ahorros juntos… No, no estoy exagerando. Es lo que tiene ser famoso… Y si no tomad el ejemplo de la actriz y cantante latina, Jennifer López, considerada una de las famosas más atractivas, que tiene su trasero asegurado en algo más de 6 millones de dólares. ¡Cualquiera le gasta la típica broma de ponerle una chincheta en la silla!
Lo cierto es que a los comunes seguros de vida, hogar, o automóvil, se empiezan a sumar con fuerza los seguros de partes del cuerpo. Estas pólizas millonarias protegen las herramientas de trabajo de este tipo de estrellas y abarcan cualquier zona del cuerpo. Recientemente Ronaldinho lo hizo con sus piernas, Iker Casillas con sus manos y Luis Miguel, Bono y Madonna con su voz, y respecto al famoso actor porno Rocco Siffredi, ya os podéis imaginar… Los que piensan que lo que vale es la belleza interior, que se lo digan a David Beckham, cuyo cuerpo asciende a 150 millones de dólares.
Una póliza de estas caracacterísticas suele costar alrededor de 1 millón de euros y, aunque en un principio puede parecer una cifra desorbitada, es muy inferior al dinero que reciben estos famosos por el “uso” de dichas partes del cuerpo. En un caso extremo tenemos el ejemplo de Christopher Reeve que, tras quedar tetrapléjico al caer de un caballo, recibió varios millones de dólares gracias a que había asegurado su cuerpo durante su etapa de Superman.
Aun así estas excentricidades no vienen de ahora. Ya el mítico bailarín Fred Astaire evaluó sus piernas en 1939 en 300 mil dólares, mientras que Marlene Dietrich hacía lo mismo en 1940. No obstante si de piernas hablamos, el primer caso de seguro realmente millonario fue el de la cantante estadounidense Betty Grable, que no dudo en asegurarlas a 1 millón de dólares en 1980. Algo menos de lo que pago Liz Taylor asegurando su mirada, si bien no queremos pensar en cuanto le costarían las gafas y lentillas. Eso debe ser a lo que llaman mal de ojo.
Pero no hablemos de famosos… ¿vosotros qué parte del cuerpo aseguraríais?












