Sólo hay una cosa más complicada que darse de baja de una compañÃa de teléfonos… salirse de un fichero de morosos. Un problema con la factura, un impago por descuido o una falta de fondos puntuales, puede ser motivo suficiente para que se nos incluya en un fichero de morosos.
Pero si con el Cobrador del Frac basta con pagar para que te deje de seguir, en una lista de morosos puede que ni pagando nos dejen salir.
Los principales ficheros de morosos son ASNEF, RAI y Experian, y pueden llegar a enviar nuestros datos a más de 350 empresas. El problema es que al estar en una de estas listas las entidades financieras pueden negarse a concedernos un préstamo o una tarjeta de crédito. Es decir, toda una “tragedia griega”; Un problema se convierte en otro problema y asà sucesivamente hasta el infinito.
Para salir de una de estas bases lo primero que tenemos que asegurar es que se trata de una deuda real y de que se nos haya avisado de que tenÃamos que pagarla. Es muy importante saber que si no hay aviso previo de pago, no puede considerarse legal.
Una vez confirmado de que no se trata de un error, cosa que suele suceder frecuentemente, la única forma de saldar la deuda es pagándola, o demostrando que aun tenemos tiempo para hacerla frente. El principal problema de esto es que en caso de error de la empresa, es el acreedor quien está obligado a comunicar la cancelación de la deuda en el plazo de una semana. Es decir, debemos de estar pendientes de que otros no comentan ningún error. No obstante, si tras pagar, o demostrar que la deuda es falsa, no se elimina tu nombre de la lista, la empresa puede incurrir en un delito menor.
Para evitar las injusticias de este sistema, se está pensando en adoptar un sistema similar al que se usa en Estados Unidos dónde las empresas que vigilan la morosidad tienen en cuenta el historial de pago de las personas. De esta forma, se premia a los mejores clientes, ya que en el caso de una deuda puntual, no tendrÃan problemas de morosidad, dándoles la empresa más tiempo, y con ello, confianza.
Desde Captalis queremos recomendaros que en estos casos entréis en la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), y deis a conocer vuestros problemas.












