¿Depósitos o cuentas remuneradas?
Qué hacer con los ahorros es uno de los principales dilemas de todo inversor y al mismo tiempo uno de los principales alicientes de todo banco. El dinero que no está invertido en bolsa y que no produce ningún tipo de beneficio es un objetivo claro para bancos y cajas de ahorros. Los depósitos y las cuentas remuneradas son las dos ofertas más comunes.
Las cuentas remuneradas son depósitos a la vista, es decir, aquel en el que los bienes depositados pueden ser solicitados por el cliente en cualquier momento. De hecho su funcionamiento es igual al de una cuenta corriente, ya que es posible retirar el dinero o realizar una transferencia bancaria sin necesidad de realizar ningún trámite. Su principal aliciente es que ofrecen un beneficio inicial de hasta un 6%. Este tipo de cuentas son muy útiles para inversores prudentes que simplemente buscan tener un dinero ahorrado y no lo quieran exponer.
Frente a eso están los depósitos que suelen estructurarse a plazo, lo que supone que tienen un periodo de vencimiento que hay que respetar. Este tipo de opción financiera es perfecta para inversores que no necesiten disponer de sus ahorros y que sobre todo sean pacientes. Durante un tiempo preestablecido, generalmente no menor a 1 año, nos comprometemos a no retirar el dinero, y en el caso de que no respetemos esta cláusula, perderíamos el rendimiento que haya generado ese capital, amén de otro tipo de penalizaciones económicas.
La rentabilidad de los depósitos es directamente proporcional al tiempo que se mantiene. Esta rentabilidad se mide según el TAE (referencia orientativa del coste real de una inversión o préstamo). Para depósitos a un mes, también llamados de alta rentabilidad, suele oscilar entre un 10% y un 11%, mientras que para los más conservadores, a 1 año, suelen rodar en torno al 4 o 5%. Obviamente estas cifras dependen mucho del precio del dinero en el momento.
Las cuentas remuneradas sólo ofrecen una rentabilidad interesante durante los primeros meses, para posteriormente irse reduciendo según pasa el tiempo. La ventaja es que el cliente puede retirar el dinero sin problemas y además no se suelen cobrar comisiones.
Al final es el cliente quien decide. Rentabilidad o seguridad. Depósitos o cuentas remuneradas.



