El miércoles pasado, después del trabajo, ya tranquilo en casa, encendí mi ordenador, y me conecté a uno de estos programas de mensajería instantánea. Allí me encontré con un amigo que hacía tiempo que no veía, nos pusimos hablar; yo le veía como siempre hasta que salió el tema económico y esas cosillas. Le encontré bastante “quemado” respecto a su situación económica. Me explico, tiene 29 años y lleva trabajando unos 4 ó 5 si no recuerdo mal, dentro de lo que hay no es demasiado pero tampoco son dos días. Cuando la conversación terminó, se me encendió la bombilla, le comenté que de vez en cuando escribía en un blog y que si me daba permiso para apropiarme de la conversación y escribirla en dicho blog. Dicho y hecho, aquí estamos, no es la conversación completa pero son partes literales de la conversación:
¡¡Por fin tenemos Crisis!! me explico, por fin se ha reconocido que nuestra economía se ha desacelerado, yo diría que ha tirado del freno de mano y ha dejado el coche clavado, no que se ha desacelerado, pero bueno, ellos saben más.
No voy a ser el listo que lo sabe todo, pero esto se veía venir de hace tiempo. Ahora toca apretarse el cinturón. No voy a engañar a nadie, para mí la crisis significa que en vez de tomar dos cervezas a la semana tendré que tomar una o ninguna, que las marcas blancas empiezan a llenar mi despensa y que cada vez que sale una oferta de 3×2 en un supermercado lleno mi piso de 45 metros cuadrados con todo lo que puedo. Por esto, soy una persona afortunada. Afortunadamente no compré un piso hace 4 años a un sobreprecio que hoy en día me impediría comer 1 de cada 2 días de la semana, para dentro de unos meses tener que vender mi casa a un precio bastante más barato del que pagué yo.
Sí, eso a nivel empresarial se le llama una mala inversión, a nivel personal, un verdadero problema, es la “pequeña” diferencia. Y que nadie tenga la poca vergüenza de decirme que no hay crisis que incluso en la caja tonta están poniendo programas de cómo llegar a fin de mes. De acuerdo que no es una buena referencia pero es que, ¡hasta en la tele se han dado cuenta!
Bueno, ya acongojados por lo que nos espera, comencemos a buscar soluciones. Obviamente tenemos que hacer números. En otros tiempos decían que para tener una calidad de vida “buena” el piso no debía sobrepasar el 33% del sueldo, ahora ya lo han aumentado al 40% porque sino, no hay forma de cuadrar los números. Bueno mejor pongamos un ejemplo: Una persona soltera que se va a independizar ahora, edad 27 años.
Vamos allá:
- Apartamento o estudio, precio medio en Madrid capital 600€ (para tener una buena calidad de vida debería cobrar….1800€ netos!!!! , empezamos bien)
- Gastos comida, cocinando todos los días en casa, 180€/mes.
- Teléfono fijo + Internet. 40€/mes.
- Gas + Luz + Agua. 50€/mes.
- Teléfono móvil. 50€/mes (el mes que menos gasta).
Total hasta ahora….920€ de gastos fijos al mes. Pongamos que cobra 1200€ brutos, se le queda en unos 1056€ netos al mes. Es decir le quedan 136€ de su sueldo. A 1,30€ la caña le da para algo más de 2 cañas al día con los amigos, claro que si el chaval fuma ya que se olvide, o cañas o tabaco.
Una solución, que no sea volver con sus padres y pasar unos años ahorrando, compartir piso.
Pero ahora vayamos en serio. Una crisis económica es algo relativamente normal, el sistema económico en que nos movemos es cíclico. Acabamos de salir de una época de bonanza, muy larga por cierto, y entramos en zona de tormentas, las previsiones no son buenas, pero si no se cumplen, seamos realistas sino no se cumplen será para peor, estaremos en serios problemas. El banco de España prevé una disminución del crecimiento hasta el 2009, y el superávit que había en las arcas del estado, va a desaparecer.
¿Por qué ha pasado todo esto? igual soy simplista o tonto directamente pero, ¿qué economía puede aguantar un incremento del precio de la vivienda de un 60% en 10 años y una subida de sueldos que no llega al 32% en ese mismo periodo? Ahora ya está claro, la española no. No soy economista, pero las matemáticas no me cuadran.
Ahora toca al gobierno hacer su trabajo, incentivar a la empresa y cubrir el hueco donde no llegue la empresa privada, una prueba difícil para un gobierno que en cuatro años socialmente ha evolucionado mucho pero a nivel económico ha dejado mucho que desear. El tiempo pone a cada uno en su sitio pero es que mientras el tiempo actúa, gente normal y corriente no llega a fin de mes.
Para llegar a fin de mes muchas familias se han tenido que agarrar donde han podido, unos a un préstamo personal, otras a una refinanciación y otro grupo a capital privado. Vamos a explicar esto en palabras llanas. Un préstamo personal, lo sabemos todos, el banco te da dinero a cambio de que le pagues “algo” más. Una refinanciación, dependiendo un poco para que se use, se puede utilizar para ampliar capital, para disminuirlo, para aumentar plazo… existen muchas opciones. Por último el capital privado, que es cuando los bancos deniegan la opción de préstamo. En estas ocasiones se puede recurrir a un inversor privado que quiera prestar el capital, lógicamente los intereses no son los mismos (son más altos) pero es una alternativa a las entidades bancarias.
A la espera de una evolución económica digna, se despide un servidor.
Bueno, con la expresión de “quemado” de antes…igual me quede un poco corto. Lo peor de todo es que razón, lo que se dice razón…no le falta demasiada.
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