Póliza número Uno
Bienvenidos a la primera página del nuestro blog dedicado al mundo de los Seguros. Os pongo en antecedentes:
Acción, reunión de sección, tema “crear un blog”, pregunta “quién escribirá el blog?”, respuesta…6 ojos mirándome…Reacción… escribo.
En primer lugar, mi experiencia en el mundo de los seguros es bastante limitada. No os preocupéis, no pretendemos sentar cátedra. Más que nada porque aquí hablaremos de las principales noticias y novedades que se den dentro del mundo del seguro además de comentar ideas prácticas que nos faciliten la vida a todos, consultaremos a verdaderos expertos en la materia y lo “traduciremos”. Este espacio nace con el espíritu de aprender y familiarizarnos con un mundo que es bastante desconocido, incluso nos puede llegar a parecer aburrido y tedioso. Lo que intentaremos aquí es hacerlo más interesante y divertido, pero siempre informando con rigurosidad, nada más.
Pues eso, que como me mandaron escribir esto, pensé… Y si me acerco a la casa de un ex consejero de una de las mayores compañías de seguros nacionales y charlo un rato con él, seguro que me da para escribir algo. Dicho y hecho, ayer a las 19 horas me acerqué a su casa.
Estuvimos hablando un buen rato, y entre una cosa y otra me contó una historia que me gustaría compartir, me tomaré ciertas libertades, eso sí.
Allá por el año 1930, sí el siglo pasado, un grupo de comerciantes de Madrid, me imagino que cansados de los desperfectos provocados por las “corredurías” de los de la generación del 27, se decidieron a crear una compañía de seguros. “Es una buena idea” dijeron, “podríamos centrarnos en seguros para el automóvil y financieros”. Es más, aprovechando la coyuntura se dijeron unos a otros…”Y si además de montar la aseguradora…¿nos hacemos con unos fondos de inversión y ya sabes, los gestionamos y administramos?”. Total que después de esta pequeña charla llegaron a un acuerdo. Debían de estar bien organizados, y saber lo que hacían teniendo en cuenta el gigante que es hoy en día dicha compañía.
A grandes rasgos esta es la historia que me conto, y la verdad que sí me sirvió. En este momento nos encontramos en una situación parecida a la de estos hombres en 1930, salvando muchas distancias, pero sí, nos encontramos con voluntades muy fuertes de hacer algo realmente bien hecho, sin que por ello debamos mostrarnos ceremoniosos cuando no es necesario. Queremos que esto sea un canal abierto para todo el mundo, no solo una ventana donde oír nuestras propias voces una y otra vez. Tenemos una idea, creemos que buena, de hacer las cosas bien hechas pero acorde con los tiempos que vivimos. Queremos ser útiles, no gloriosos y yo personalmente puedo llegar a ser muy aburrido, pero no por ello voy a ser mejor en lo que hago, así que con estas expectativas…¿no es mejor pasárselo tan bien como esté de bien hecho nuestro trabajo? Y ya dirá el tiempo si esto ha sido una buena idea o no.

